En el sector del colchón online es habitual inflar el precio de catálogo para ofrecer después descuentos permanentes del 60% o más. En KHAMA hemos decidido no funcionar así. El precio que ves es el precio justo desde el primer día sin artificios y sin rebajas que nunca terminan. Y detrás de ese precio hay un producto que podemos defender con datos, materiales y resultados.
El descuento que siempre está ahí
Abre cualquier web de colchones online. Hay muchas posibilidades de que lo primero que veas sea un banner con un porcentaje grande: 40% de descuento, 50%, 60%. Y debajo, un contador que avisa de que la oferta termina pronto.
Si vuelves mañana, el contador habrá vuelto a cero. El descuento seguirá ahí.
Este modelo tiene un nombre en retail: precio de referencia inflado. Funciona así: se fija un precio de catálogo alto que casi nadie paga, y sobre ese precio se aplica un descuento permanente que hace que el precio real parezca una ganga. El comprador siente que está aprovechando una oportunidad. La marca mantiene el margen que necesitaba desde el principio.
La pregunta que muy pocas marcas se hacen
¿Por qué un colchón que "cuesta" 999€ se vende habitualmente por 399€?
Hay dos respuestas posibles. La primera: la marca ha encontrado una forma de fabricar un producto de 999€ de valor y venderlo con pérdidas de forma sostenida. Eso no existe.
La segunda: el precio de 999€ nunca fue real. Era un precio diseñado para ser rebajado, con un margen lo suficientemente alto como para absorber cualquier descuento y seguir siendo rentable.
En ese caso, el precio "con descuento" es simplemente el precio. El número tachado es decoración.
La decisión de KHAMA: precio justo desde el primer día
En KHAMA hemos decidido trabajar de otra forma.
El precio que aparece en nuestra web es el precio real del producto. No hay un precio de referencia inflado encima. No hay un descuento permanente que lo haga parecer más accesible de lo que es. No hay urgencia artificial.
Esto tiene una consecuencia directa para el comprador: no tiene que esperar al Black Friday, a las rebajas de enero o a los "Días Especiales" para comprar al precio que siempre iba a pagar. Puede comprar cuando lo necesita, al precio que corresponde, sin calcular si está aprovechando el momento adecuado.
El único descuento que hacemos es uno de bienvenida para nuevos suscriptores. Es real, es puntual y se aplica sobre un precio que ya era justo antes de la rebaja.
Un precio justo necesita un producto que lo justifique
Decir que no hacemos descuentos es sencillo. Lo difícil es justificar por qué el precio es el que es. Y aquí es donde creemos que tenemos una responsabilidad: explicar con claridad qué hay detrás de cada colchón KHAMA.
Fabricado en España, en Yecla, con energía solar propia. Nuestra planta de producción genera el 100% de la energía que consume mediante placas solares. Fabricar localmente nos da control sobre cada fase del proceso y elimina una parte significativa de la huella de carbono asociada al transporte y la externalización.
Sin colas ni pegamentos. Todos los elementos interiores del colchón están sueltos. Esto elimina la emisión de compuestos volátiles durante el uso y hace que el reciclaje al final de la vida útil sea más sencillo y económico. No es un detalle menor es una decisión de fabricación que tiene un coste.
Materiales certificados. Certificaciones OEKO-TEX® Standard 100, ISO 9001, ISO 14001 y Global Recycled Standard. No como sellos decorativos, sino como resultado de procesos auditados de forma independiente que garantizan la ausencia de sustancias nocivas y el uso verificado de materiales reciclados.
Núcleo de muelles ensacados con más de un 95% de acero reciclado. El núcleo Multispring® está preparado para una durabilidad superior a 20 años. El acero que lo compone tiene un porcentaje certificado de material reciclado algo que pocas marcas pueden acreditar con documentación.
Un sistema que se renueva, no se tira. Las capas de confort son intercambiables. Cuando una se desgasta, se sustituye esa parte no el colchón entero. Esto reduce hasta un 90% los residuos generados frente a un colchón convencional. Es también la razón por la que el Green Product Award 2026, reconocimiento internacional al diseño sostenible otorgado en Alemania, ha premiado a KHAMA.
Personalizable: porque el precio justo también significa el producto adecuado para ti
Un colchón con un 60% de descuento que no se adapta a tu cuerpo no es una buena compra. Un colchón a precio justo que encaja exactamente con lo que necesitas, sí.
En KHAMA la firmeza no viene predefinida. Se elige en el momento de la compra según el peso y la altura de cada durmiente, en cinco niveles disponibles. En colchones de 135 cm o más, cada lado tiene su propia firmeza adaptada a cada persona de forma independiente.
Y si al cabo de unas semanas la firmeza no encaja, se cambia. Sin cambiar el colchón. Sin coste durante las primeras 123 noches.
Esto no es un añadido. Es la diferencia entre un colchón que se vende y un colchón que funciona.
El resultado: cero devoluciones
El dato de cero devoluciones no es el resultado de poner trabas. Es el resultado de un sistema que funciona: firmeza adaptada al cuerpo de cada persona, 123 noches para ajustarla si hace falta y un producto que hace lo que promete.
Comprar cuando lo necesitas, no cuando te lo dicen
El modelo del descuento permanente tiene un efecto secundario que pocas veces se menciona: genera ansiedad de compra. El comprador siente que si no actúa ahora, perderá la oportunidad. El contador corre. La oferta "termina pronto".
En KHAMA preferimos otro tipo de relación con el cliente. Una en la que el precio de hoy es el mismo que el de mañana. En la que no hay que esperar ni calcular. En la que la decisión de compra se toma con calma, con información y sin presión artificial.
Creemos que un comprador que entiende lo que está comprando y por qué vale lo que vale es un mejor cliente a largo plazo que uno que compró porque sintió que no podía dejar pasar la oferta.
Preguntas frecuentes sobre la política de precios de KHAMA
¿Por qué KHAMA no hace rebajas ni grandes descuentos?
Porque el precio que mostramos es el precio real del producto desde el principio. No trabajamos con precios de referencia inflados para ofrecer después descuentos que parezcan mayores de lo que son. El precio justo no necesita artificios.
¿Cómo sé que el precio de KHAMA es competitivo si no hay descuentos?
Comparando lo que incluye: fabricación en España, materiales certificados, firmeza personalizable por lado en cinco niveles, sistema de capas intercambiables, tapa reversible con tejidos técnicos diferenciados por estación, 123 noches de prueba y cero devoluciones. El precio es la consecuencia del producto, no una palanca de venta.
¿Cuándo es el mejor momento para comprar un colchón KHAMA?
Cuando lo necesitas. El precio que ves hoy es el mismo que verás mañana, la semana que viene o en noviembre. No hay un momento mejor ni peor para comprar. Esa es exactamente la idea.
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