Descanso

El de la falta de descanso

¿A vosotros también os pasa que durante todo el Estado de Alarma estáis descansando peor? ¿será por falta de descanso? Bueno, pues lo primero que hay que hacer es levantar la sábana bajera de la cama y ver si el colchón es nuestro. Si no lo es puede que sea uno de los motivos de que el descanso esté en números rojos pero si lleva la etiqueta Khama «no es grave, no tiene por qué alarmarse»—que diría el doctor—, el problema es pasajero y tiene solución.

Sea como fuere nuestro reloj interno se ha visto alterado debido a la crisis del Covid—19 y sus consecuencias. Va para dos meses ya que nuestra rutina se desarrolla en ochenta metros cuadrados. En familia, todos juntos, confinados y apretados. Casi dos meses ya que hemos pasado de no abrir una lata de atún a cocinar todo el recetario de la abuela. Y postres, muchos postres y bizcochos, muchos bizcochos. Estamos rozando la crítica de nuestros parientes en TripAdvisor. Casi dos meses ya que el hate runners, que tanto critica en redes, está mirando esas zapatillas sin estrenar y deseando hacerlo para salir corriendo a correr. Otro runner más. O por lo
menos salir. Pero lo más alucinante de todo es que los españoles llevamos ya casi dos meses sin pisar un bar. Ni a Berlanga se le ocurrió semejante película.

Para sobrellevar el confinamiento dicen los psicólogos que debemos estar informados acerca de las noticias relacionadas con el coronavirus, pero que es muy importante reservar parte de nuestro tiempo para desconectar de esa exposición y sobreinformación que no hace que estemos mejor informados, sino que aumente la ansiedad, el trastorno del sueño y, por ende, la falta de descanso.