5 señales de que ha llegado el momento de cambiar el colchón

No hay mal que cien años dure ni colchón que aguante toda una vida. Por eso, y aunque nos de pena decirle adiós al que tenemos, es necesario detectar las señales que avisan claramente de que el nuestro ha perdido su vida útil. Si quieres evitar lesiones, dolores de espalda y cuello a corto plazo es mejor saber a tiempo que quizás va siendo hora de cambiar el colchón. ¡Entérate cómo!

¿Cuándo cambiar el colchón?

Un descanso saludable sólo se consigue contando con un colchón que se adapte a nuestro cuerpo y lo mantenga en una postura correcta para no sobrecargar cervicales y espalda. Algunas muestras de que no estamos descansando cada noche todo lo bien que deberíamos son las siguientes:

1. Molestias o dolor en la zona lumbar

¿Amaneces cada día con un dolor intenso en las lumbares? ¿La espalda se resiente nada más levantarte de la cama? Eso es síntoma de que tu colchón está hundido o ha perdido su firmeza original. ¡Ya no es un buen apoyo para el peso de tu cuerpo! Cámbialo y lleva a reciclar el antiguo.

2. Bultos superficiales o desniveles en la cara visible del colchón

Otra forma de saber si tu colchón se ha estropeado por el uso es comprobar, pasando la mano por encima y quitando la sábana bajera, si se sienten bultitos, pequeños hoyos o desniveles que desequilibren la firmeza que necesita tu espalda para descansar en una correcta postura. Es posible que los muelles se hayan deteriorado, deformado o directamente hayan perforado el núcleo interno. ¡Deja de clavártelos en la espalda y de sufrir como un faquir!

3. Tu colchón te da alergia 

Si te pasas media noche con los ojos llorosos, con picor en la piel o estornudando constantemente, significa que hay algo que te produce reacción alérgica. La causa de estas molestias puede estar en los elementos sobre los que duermes: tanto las sábanas como la almohada o el colchón deberían ser hipoalergénicos. Y si sufres asma, lo mejor es que busques tejidos que repelan la acumulación de ácaros. Igualmente, vigila la higiene de la ropa de cama, para evitar la acumulación de bacterias, polvo o suciedad.

4. Tienes 40 años pero te levantas como alguien de 50

No podemos negarlo. Al pasar de los cuarenta hay que contar con un colchón cuyo núcleo permita una buena postura para descansar. ¡Ya no vale dormir de cualquier manera como un adolescente! Nuestro cuerpo ya lo no soporta todo y no tenemos por qué someterle a esas torturas. ¿Por qué complicarnos la salud añadiendo posibles lesiones que no tenemos? Para no acabar con la espalda medio destrozada, lo mejor es no dejar pasar más de 7 años sin cambiar el colchón.

5. Duermes mejor cuando descansas en otro colchón

Sin duda, es la manera perfecta de saber si el que tienes ya no cumple con las expectativas mínimas para un descanso saludable. Si tienes la opción de probar a dormir en una cama que no sea la tuya, compara cuando despiertes la sensación de cómo te has levantado. ¿Te duele el cuerpo? ¿Al fin has dormido como un bendito? ¿Tu sueño ha sido ininterrumpido? En el caso de que hayas notado una gran mejoría, no deberías tardar en cambiar tu actual colchón por uno nuevo.

 

¿Te sientes identificado con algunas de las señales que acabamos de describir? Pues eso significa que ya es momento de cambiar tu colchón para evitarte problemas. ¡Tu salud está en juego!

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