Cómo mantener limpia tu cama

Nuestro dormitorio es nuestro templo. Allí descansamos, dormimos, soñamos, pasamos los resfriados, leemos cuentos a nuestros hijos, hacemos el amor… Debido a todo lo que ocurre en nuestra habitación, en especial en el colchón, es importante mantener unas buenas condiciones de higiene y mantenimiento. Para ello os proponemos unos pasos sencillos para alargar la vida y calidad del colchón.

Para asegurar que nuestro colchón no se manchará por pequeños accidentes o descuidos, lo ideal es hacerse con un protector de colchón. Así evitaremos manchas en el colchón y garantizaremos una mejor higiene y mantenimiento del colchón ya que podremos lavar el protector.

Cada mañana al levantarnos debemos ventilar el dormitorio unos 10-15 minutos (podemos hacerlo mientras desayunamos). También es importante sacudir y ahuecar nuestro nórdico y sábanas. Sólo después de haber ventilado bien el dormitorio y el colchón, podremos hacer la cama.

No sólo es importante la higiene en el colchón, la almohada también debe de cumplir una serie de requisitos:

-Las almohadas con doble funda nos garantizan una mejor higiene. La doble funda permite que la almohada siga teniendo las mismas propiedades y el núcleo está mejor protegido frente a sustancias (sudor, saliva…)

-Por lo general se debe lavar la funda de la almohada (que no la del juego de sábana) con cada cambio de estación, sobre todo en los meses de verano cuando el calor por la noche es mayor y con ello la sudoración corporal.

-Si tu almohada tiene ya más de 2 años, lo ideal sería pensar en cambiar. Especialmente si no puedes recordar cuándo fue la última vez que compraste una almohada para tu cama. En Khama tenemos una amplia selección de materiales y firmezas para tu nueva almohada.

Para eliminar el polvo en nuestros somieres, lo ideal sería que al girar el colchón, aprovechemos para retirar el polvo en las lamas con un paño seco. Si tenemos una base o canapé tapizado, siempre podremos sacudir o pasar la aspiradora. Su nuestro canapé tiene patas y sistema de desplazamiento, limpiar debajo de éste será mucho más fácil.

Para los cabeceros, si son tapizados siempre podremos pasar un paño seco o la aspiradora a una velocidad suave. Si está realizado en polipiel, un paño húmedo puede ser la mejor opción.

En cuanto a las sábanas, todos sabemos que no hay nada mejor que meternos a la cama con nuestro pijama limpio y las sábanas limpias (dudamos que haya algo mejor). Lo ideal es cambiar las sábanas una vez por semana, pero si estamos en verano y tenemos una sudoración elevada, deberemos cambiar las sábanas con mayor regularidad.

¿Y cuándo lavamos mantas, nórdicos, colchas…? Con cada cambio de temporada. Cuando vayamos a quitarlo de la cama para guardar, ese es el momento de lavar.

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